Opinión: Un hábil comerciante contrató los servicios de un arriero y de su asno para tansportar su mercadería por el desierto.
Es muy ardiente el sol y no se vislumbra ningún oasis para aplacar la sed pensó el comerciante, dando mustra de agotamiento pero como para el ambicioso y loco, todo cuanto recibe es poco y uno nunca debe de ser así uno tiene que conformarse con lo poco que la vida nos da si codiciarle la vida a los demás y sentirnos orgulloso de lo que nosotros mismos podemos lograr.
24/8/16
Es muy ardiente el sol y no se vislumbra ningún oasis para aplacar la sed pensó el comerciante, dando mustra de agotamiento pero como para el ambicioso y loco, todo cuanto recibe es poco y uno nunca debe de ser así uno tiene que conformarse con lo poco que la vida nos da si codiciarle la vida a los demás y sentirnos orgulloso de lo que nosotros mismos podemos lograr.
24/8/16

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