Autor. Felix María Opinión. Había una vez un zorro que estaba obsesionado con los huevos de las gallinas, era su plato favorito. Siempre andaba rondando por los gallineros en busca de su apreciado botín, en especial en uno. En este gallinero, las gallinas indefensas veían como cada noche el zorro se llevaba sus huevos, y si no lo dejaban hacerlo, éste las había amenazado con que se llevaría a ellas para comérselas. Esa noche, como de costumbre, el zorro volvió en busca de su botín. Pero al entrar en vez de encontrarse con los huevos, se encontró con el granjero que le apuntaba con una escopeta. Lo último que supieron las gallinas del zorro era que pasó a formar parte de la colección de pieles del granjero. El que anda en pasos malos, mal acaba. la inteligencia supera la fuerza y la viveza, por eso piensa primero lo que vas a hacer para que después no termines como el zorro por que todo aquel que anda en cosas malas acaba mal piensa en lo que veas que sea conveniente para tu vida, pero que no sea por el mal camino. 
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